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¿Qué son las Asociaciones de Apoyo?

Las Asociaciones de Apoyo a Oikocredit son colectivos de personas voluntarias constituidas legalmente en forma de asociaciones sin ánimo de lucro. Los socios y socias de estas asociaciones llevan a cabo tareas de sensibilización y difusión de la misión de Oikocredit y son una parte muy importante de la organización. Las Asociaciones de Apoyo son socias directas de la cooperativa Oikocredit Internacional, y como tales, representan en ella a todos sus socios y socias de España. Actualmente existen 3 Asociaciones de Apoyo: País Vasco, Catalunya y Sevilla.

También existe un grupo de voluntariado activo en Madrid (puedes encontrar más información sobre este grupo y sus actividades en: www.madrid.oikocredit.es).

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Las Finanzas Éticas en Bachillerato: Entrevista a Pau Montalà.

pau-montala-finances-etiques.jpg14 noviembre | 2017

Actualmente Pau Montalà está cursando su primer año de Economía en la universidad ESADE. El año pasado presentó su trabajo de investigación de bachiller en el instituto Jaume Huguet de Valls, obteniendo una cualificación de Excelente. La investigación trataba sobre la Banca Ética y su viabilidad. En esta entrevista nos explica qué lo llevó a investigar sobre el tema, así como las principales conclusiones y aprendizajes que obtuvo. Esperamos que su ejemplo pueda inspirar a otros alumnos/as a hacer más investigación sobre Finanzas Éticas, un tema aún bastante desconocido en nuestro país.

Para empezar, ¿cómo conociste la Banca Ética?

A pesar de ser un ámbito muy interesante, muy poca gente sabe qué es y cómo funciona la Banca Ética. Yo mismo no había oído hablar de ella hasta bachillerato. Fue entonces, en primero, cuando gracias a los conocimientos de mi padre empecé a saber más cosas.

¿Qué te pareció el concepto?

¿Una banca guiada por normas éticas que buscan la transformación social? Sinceramente me pareció una inmensa falacia, una utopía inalcanzable. A pesar de ello, a medida que fui aprendiendo más, me di cuenta que la Banca Ética era una realidad contrastada, la cual ganaba importancia progresiva dentro de nuestra sociedad.

Y decidiste hacer un trabajo de investigación…

Bueno, lo cierto es que antes de la realización del trabajo mi conocimiento sobre el mundo bancario era escaso. A pesar de ello, tenía claro que alguna cosa fallaba en el funcionamiento de los bancos tradicionales, por lo tanto mi interés por aprender más cosas era muy elevado. Así pues empecé a adentrarme en esta investigación. Cumplía todos los requisitos que me había propuesto: Abordaba de lleno el ámbito económico, era un tema de fervorosa actualidad debido a la crisis económica y, a la vez, me abría la puerta a comprender alternativas éticas.

¿Cómo fundamentaste el trabajo?

El objetivo era comprobar si existía una alternativa a la banca tradicional y, al mismo tiempo, si este modelo alternativo – la Banca Ética – era viable.

A partir de la hipótesis anterior fui construyendo la hoja de ruta: Compararía la Banca Ética con la tradicional bajo el paradigma del sistema financiero actual. Mediante esta comparativa podría comprobar hasta que punto la Banca Ética era una alternativa factible. Por otro lado indagaría sobre las entidades que operan bajo principios de la Banca Ética, tanto en nuestro entorno como en el resto del mundo. Observaría la evolución del sector, analizando el efecto de factores externos como la crisis económica, y finalmente describiría el papel de la Banca Ética en el contexto actual.

Así pues, ¿cómo definirías la Banca Ética una vez hecho el trabajo?

La Banca Ética está formada por entidades que se caracterizan por no regirse por la búsqueda del máximo beneficio económico y por evitar la especulación. En su lugar, apuestan por promover principios invirtiendo en economía real y solidaria, es decir, en aquellos proyectos que repercuten positivamente sobre la calidad de vida de las personas y promueven el desarrollo sostenible, siendo transparentes y en el algunos casos potenciando la participación de sus usuarios, lo que les convierte en un ejercicio de activismo.

¿Cómo ha arraigado en la sociedad esta alternativa?

La evolución de la Banca Ética ha tenido una progresión muy favorable en los últimos años. Parece ser que unos de los motores de este aumento ha sido la crisis económica y, en consecuencia, el descrédito del sector financiero de nuestro país. Esto ha propiciado una desconfianza hacia la banca tradicional, catapultando la captación de nuevos clientes por parte de la Banca Ética. Las irregularidades y los excesos de la banca tradicional han propiciado el crecimiento de alternativas éticas.

¿Podríamos decir que el éxito de la Banca Ética depende del fracaso de la convencional?

En parte sí, pero no en su totalidad. Como he dicho anteriormente, el desencanto social hacia los bancos convencionales ha contribuido al auge de alternativas éticas. Podríamos decir que los fracasos de la banca tradicional han permitido la visualización de un sector bastante desconocido como es el de la Banca Ética. Una vez la gente entra en contacto, gran parte de las personas interesadas se ven reflejadas en sus principios, como el rechazo a las actividades especulativas, a la cotización en bolsa, a operar con dinero en efectivo, o como el fomento de la transparencia y el financiamiento a proyectos con un impacto social positivo.

Es decir, ¿uno de los principales obstáculos de la Banca Ética es su invisibilización?

Totalmente. La dimensión aún reducida de la Banca Ética está determinada por el desconocimiento general hacia esta opción, provocada por la reciente implantación y la falta de difusión mediática, también por una constatable falta de mentalidad y consciencia social de la ciudadanía.

Quedan claros los principios de la Banca Ética, ¿pero es viable?

La Banca Ética es viable económicamente, segura y fiable, pues estas entidades han demostrado ser notablemente resistentes a la crisis – gracias a la prudencia en sus prácticas y su escasa participación en la banca de inversión – y son cada vez más apoyadas por la población.

¿Qué futuro le espera al sector?

Creo firmemente que la Banca Ética tiene un futuro prometedor, ya que tal como están haciendo las cosas los bancos tradicionales la gente acabará por ver claro que es necesario hacer las cosas de otra forma. Además, como cada vez la gente está más informada, es mas consciente sobre las consecuencias de sus acciones.

Gracias, Pau.

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